El Yo

Antes de sumergirnos en estos temas vamos a aclarar ciertos términos, como es el caso del que aparece en esta web: El Yo o self en inglés. Esta palabra al comienzo de una oración se escribe con S, o sea Self. En castellano es siempre Yo, y cuando hablemos de la multiplicidad de la mente, entre otras palabras usaremos la de yoes (a veces precedidos de la palabra «múltiples»). Si alguna vez escribiésemos la palabra self lo haríamos porque es el término que se popularizó en muchísimos idiomas, Self como tal, escrita no solo al comienzo de una oración, sino en cualquier contexto haría referencia al significado que le da el Dr. Schwartz, R., en términos de IFS. Afirmamos que disponemos de la riqueza del castellano. Por otra parte no asumimos clínicamente hablando al llamado Self, ni a las partes según IFS dado que desde una perspectiva neurocientífica ni el primero ni las segundas han sido explicadas. Es decir, ¿qué son? La afirmación del Dr. Schwartz de que son nuestro derecho de nacimiento, convierte a este tema en algo relacionado con la fe, parece ser. Somos partidarios de la evolución, de la neurobiología para explicarnos intentar el origen del Yo (self) o sea, estamos totalmente en contra sobre aquello de que «venimos a la vida, con el Self y las partes». 

A Charles Tebbetts a menudo se le da el crédito por la terapia de Partes, sin embargo, fue un pionero de la terapia de Partes que realmente tomó prestada esta técnica de Paul Federn y la modificó. Si bien Tebbetts honró a Federn como autor en su totalidad de la terapia de Partes, este desarrolló la terapia como una técnica mucho más centrada en el paciente. Roy Hunter, por petición de Tebbetts actualizo su trabajo desde el fallecimiento de éste y considera que su mentor tardío es el abuelo de la terapia de Partes centrada en el paciente. Tebbetts asumió públicamente, siempre, que él se basaba en la teoría de los estados de Ego, de donde Jack Watkins y su esposa desarrollaron una profunda y potente terapia llamada a Ego States Therapy. Federn, Tebbetts, Hunter y otros como  Watkins&Watkins implementaron y aún lo hacen, los que viven, la técnica de la terapia de Partes como un proceso Hipnoterapéutico por considerar que en el inconsciente y no en la imaginación dirigida intelectualmente de otros modelos de partes, están las sabias y sanadoras respuestas.Lo mismo está ocurriendo a día de hoy con la aproximación terapéutica Mirroring Hands de Richard Hill. Hill es discípulo de Rossi,E., quien a su vez lo fue de Milton Erikson, ya fallecido. 

EL DESARROLLO DEL YO Y LAS RELACIONES HUMANAS  Cuando pensamos en el desarrollo psicológico, en la mente en desarrollo, es útil pensar en qué es la Mente. En efecto, hay una entidad llamada psique/mente (incorporada) que es tan real como el cerebro, el corazón o los pulmones, aunque no se puede ver directamente con o sin la ayuda de ni con lo más sofisticado como es la Resonancia Magnética funcional.

La Mente, es términos sencillos, como corresponde a una definición divulgativa, incluye al menos tres aspectos fundamentales: la experiencia subjetiva personal, la consciencia con un sentido de conocer y aquello que es lo conocido, y una función reguladora que es un proceso emergente, auto-organizador del sistema nervioso en extensión y las relaciones. De esta manera, un aspecto nuclear de la Mente es definido como un proceso incorporado y relacional que regula el flujo de energía e información.

Flujo de Energía e Información: el movimiento a través del tiempo de energía y los remolinos de energía que tienen valor simbólico, que representan algo más que el patrón de flujo de energía solo. La energía y la información pueden fluir dentro del cuerpo (mecanismo incorporado) y se transfieren entre las personas en las relaciones interpersonales (compartir). La mente puede verse como un proceso energético que surge en forma de auto-experiencia (subjetividad) y auto-organización (regulación) a medida que la energía y la información fluyen dentro y entre las personas.   

El psiquiatra e investigador de la infancia, Dr. Daniel Stern, por ejemplo, ha examinado las formas en que el Yo (self en inglés) se desarrolla desde las relaciones interpersonales durante los primeros años de vida (Stern, 1985). Antonio Damasio, neurólogo, ha examinado las estructuras neurológicas que subsumen (incluir algo como componente en una síntesis o clasificación más abarcadora) las manifestaciones de varios aspectos de la consciencia en la raíz de tres formas muy diferentes de ser (Damasio, 1999). En su trabajo (Siegel,1999), examinó en la «Neurobiología Interpersonal» el sentido del Yo a medida que emerge de las diversas capas neurales integradoras y diferentes formas de memoria. Porque la conceptualización del Yo es tan fundamental para la noción de desarrollo, exploró estas y otras perspectivas en profundidad, y ofreció una nueva visión de la conexión del sentido del Yo con la representación mental/neural del Yo con otro en la raíz de la integración neuronal y los procesos de desarrollo.

“Una persona es una persona debido a otra gente.” —Dicho popular Zulú

Stern (1985) ha sugerido que el yo (self) se desarrolla en etapas durante los primeros años de vida. Cada dominio de la experiencia personal comienza a cierta edad, pero luego continúa jugando un papel importante a lo largo de la vida. Desde el nacimiento hasta los dos meses, el «yo emergente» del bebé comienza en el  cuerpo, toma datos sensoriales y el bebé tiene la sensación de emerger de la organización del mundo como experiencia directa. Desde dos/tres meses a siete/nueve meses, el infante tiene el inicio de una sensación de «un ser nuclear«, uno en el cual la sensación de instrumentalidad (el centro de voluntad), coherencia (sensaciones del cuerpo), afectividad (emocionalidad) y la continuidad (el sentido de uno mismo a través del tiempo en forma de memoria, (viaje a través del tiempo), son características centrales. Desde los nueve meses hasta alrededor de 18 meses, surge el «yo subjetivo» en el que hay una sensación de uno mismo y uno mismo con otro que involucra la atención, intención y emoción compartidas entre cuidador y niño.

Para el segundo cumpleaños, el «yo verbal» ha comenzado y en él comienzan las palabras para ser compartidas entre uno mismo y el otro. Más allá de este período, surge un «yo narrativo» en el que las narraciones autobiográficas juegan un papel importante en la definición del yo (Wolf, 1990).

Damasio (1999) ha sugerido que varios estudios neurológicos (de pacientes normales y enfermos cerebrales) pueden ser examinados para revelar tres formas de «yo» y dos formas de consciencia. Dentro de estructuras profundas en el cerebro que representan información sensorial del mundo exterior (percepciones) y del cuerpo (a través del «sistema somatosensorial») se crea un «proto-yo»* que es visto como una experiencia directa del cerebro con el mundo externo y el corporal. Estos procesos representativos pueden denominarse mapas neuronales de «primer orden». Dentro de los circuitos superiores del cerebro son los procesos neuronales los que crean un mapa de «segundo orden» del «proto-yo» a medida que es modificado por su interacción con el mundo/cuerpo; siendo mundo las percepciones y cuerpo lo somatosensorial. En otras palabras, estas regiones cerebrales superiores pueden tener un mapa neural del «proto-yo» antes de la interacción y luego un «proto-yo» -solo después de la interacción con el mundo/cuerpo. Este mapa de segundo orden es, en esencia, un símbolo neuronal de cambio: compara el «proto-yo» antes y después de la interacción. Este proceso de cambio define el «núcleo de uno mismo». La capacidad del cerebro para focalizar la atención en el «objeto» que produjo el cambio en el «proto-yo» que creó el núcleo del ser, ya sea algo en el mundo (un objeto físico), algo en el cuerpo propiamente dicho, o una imagen en la mente misma. Esto crea el elevado sentido de consciencia que Damasio llama «consciencia nuclear o central». La consciencia central es un «aquí y ahora» experiencial de atención focalizada que es como fundamento una medida de cómo es el «proto-yo» cambiado por interacción con un «objeto» en el mundo interno o externo. *proto-yo es el primer yo formado, el primario. Damasio continúa señalando que un tercer grupo «más alto» de estructuras neuronales; es esencial para lo que él ha llamado, «consciencia ampliada». Se puede pensar que la consciencia ampliada implica mapas neuronales de «tercer orden»: representaciones neuronales de los cambios en el yo nuclear. Estos son mapas de los cambios del yo en interacción con los objetos. Tal proceso permite que el cerebro cree un «yo autobiográfico» que registra la historia del individuo, la compara con la experiencia actual y se prepara para el futuro.

Estudios de Damasio con personas normales y con cerebros enfermos,1999.

El proceso de cambio define el «yo nuclear». La capacidad del cerebro para focalizar la atención en el «objeto» que produjo el cambio en el proto-yo que creó el yo nuclear, ya sea algo en el mundo (un objeto físico), algo en el cuerpo propiamente dicho, o una imagen en la mente misma, crea el elevado sentido de conciencia que Damasio llama «consciencia nuclear». Ahora, Gerald Edelman (1992) describió una forma primaria de consciencia que se encuentra en la llamada «prisión del presente» y una «forma superior» de consciencia que depende del lenguaje para su funcionamiento a fin de liberar al yo de esa «prisión «En la creación de un sentido del pasado y el futuro.» Ernst Tulving y sus colegas (Tulving et al 1994; Wheeler, Stuss y Tulving, 1997) han descrito una forma de «consciencia autonómica» que permite al yo crear la experiencia del «viaje mental en el tiempo» que une el pasado, el presente y el futuro. Dentro de este marco también hay una sensación de una «consciencia noética», un conocimiento de los hechos sin un sentido de sí mismo. En muchos de estos marcos, se describe que la consciencia involucra al menos dos procesos distintos que incluyen una forma de «aquí y ahora» consciencia que es distinta de un proceso integrador de conciencia «pasado-presente-futuro». Uno puede recurrir a varias de estas perspectivas al examinar cómo las experiencias interpersonales pueden dar forma a las formas de consciencia autonoéticas superiores, extendidas o ampliadas. Es probable que el sustrato neural que permite la sensación de un ser que «emerge» temprano en la vida, las bases para el emergente o proto-yo, está determinado en gran parte por características genéticas y constitucionales. En individuos neurológicamente normales, es probable que haya un mecanismo básico bastante similar involucrado en la creación de una experiencia emergente de proto-yo. Este sentido del yo está enraizado en la experiencia directa del cerebro a medida que interactúa con su entorno: el mundo externo, el propio cuerpo y la mente misma (el flujo neuronal de energía e información dentro del cerebro). Las personas con discapacidad neurológica pueden diferir significativamente en la forma en que se organiza este proto-yo emergente y, por lo tanto, cómo los sentidos posteriores y más elaborados de uno mismo (núcleo, subjetivo, verbal, narrativa o el núcleo y autobiografía) pueden diferir. Muchos de estos puntos de vista convergen en la noción, paralela a los estudios de memoria implícita, de que el cerebro crea una experiencia del yo «aquí y ahora». Esta capacidad central de «vivir en el momento” también puede tener un gran grado de estructura neural genéticamente determinada. Sin embargo, como señala Damasio, una visión de este ser nuclear es que es el mapeo neural del individuo cambiando en respuesta a la interacción con un «objeto» en el mundo externo o interno. De esta manera, el yo nuclear puede estar sujeto a grandes grados de impacto por el medio ambiente. Por ejemplo, si el entorno es de trauma y estrés, el ser nuclear se verá afectado en gran medida.

El sentido de esfuerzo, coherencia, afectividad e incluso la continuidad (memoria) del yo en la interacción con los demás se verá gravemente afectada en casos, por ejemplo, de abuso infantil familiar (Siegel, 1995, 1996). Por estas razones, el sentido más profundo del ser consciente, de la conciencia nuclear puede estar profundamente influenciado por las primeras experiencias en la infancia, incluso antes de que esté disponible la memoria autobiográfica explícita. Esta visión neurológica de la creación de una experiencia personal nuclear también puede ayudarnos a comprender la profunda importancia de la comunicación colaborativa y contingente en el desarrollo del bebé, y quizás el funcionamiento normal a lo largo de la vida. Los apegos seguros se crean dentro de una forma de comunicación interpersonal mutuamente resonante. Podemos proponer que la alineación de los estados mentales inherentes a la comunicación contingente permite que el yo nuclear de cada miembro de una díada interactuante tenga una sensación de «plenitud»: a medida que el proto-yo cambia en respuesta a la interacción con el otro, la contingencia de la transacción dentro de las relaciones de colaboración permite que el yo nuclear en constante evolución tenga un sentido de coherencia. Dicha coherencia se define por la manera fundamental en que las respuestas del «otro» del «objeto» en el mundo dependen directamente de las señales emitidas por el proto-yo previo al cambio. Los cambios colaborativos posteriores en el proto-yo crean una experiencia personal nuclear que es coherente e inherentemente definida como conectada a otra persona. De esta manera fundamental en forma neural, se pueden ver las conexiones interpersonales para crear el yo. Cuando estas conexiones interpersonales son contingentes, el yo se vuelve integrado y coherente. Un aspecto del yo es el de la autonoesis o «autoconocimiento», como se revela en las narraciones autobiográficas.

Según Olaf Holm Cox, en el desarrollo desde una perspectiva científica de tipo neuroafectivo de la [Terapia: Sistemas de la Familia Interior],TSFI/IFS®, pasamos a usar la palabra Esquema e incluso para ciertos pacientes la de  «algo dentro de ti que  notas en… y, ¿qué es un algo dentro de mi? Es una realidad indeterminada cuya identidad no se conoce aún. Por otro lado Gendlin en 1997 dijo: ~No estamos hechos de muchas partes, pero sí de muchos procesos interactuantes. Y recuerden que proceso equivale casi en su totalidad a lo relacionado con la mente. Siegel se opuso a la idea de las partes en 2015 en Boston y fue explícito en cuanto a que para él una personalidad completa en nuestra psique sólo puede ser una «parte» si esta está disociada» o desagregada del funcionamiento de la personalidad. Al contar con el trabajo de Siegel, Damasio, etc., quienes si recurren a la neurobiología y definen Esquemas, Aspectos, Partes disociadas y la palabra algo como puerta de entrada,  algo es aún indefinido en su identidad. Al final es el paciente quien ha de sentirse cómodo o no. Un breve ejemplo: una memoria traumática puede haber conducido a una persona, después de años de «estar ahí», a evitar conducir coches, solo y por las carreteras En la historia encontramos que hace 20 años chocó contra un árbol en una carretera solitaria. Esa memoria de la experiencia traumática, no es una parte traumatizada, es una red neuronal de memorias almacenadas disfuncionalmente. Esa red que se formó casi en su totalidad en el momento del accidente, contiene: un Esquema o generalización resumida de esas experiencias traumáticas, y las posteriores relacionadas con el incidente,  almacenadas disfuncionalmente (producen síntomas que generan malestares, distress: 1.las sensaciones corporales, 2. emociones, 3. percepciones,  4. patrones de comportamientos que son todos ejemplos de capas implícitas de procesamiento. Lo que convengamos en la terapia en cuanto a cómo llamar a ese esquema, es otra historia. Si la persona ha recordado el recuerdo traumático es una memoria, un recuerdo, no hay porqué llamarla parte.  

La Memoria implícita (Res): Fíjense atentamente en los elementos que constituyen una memoria implícita. ¿Cómo se construye el bloque de la memoria implícita? La memoria implícita incluye a partes del cerebro que no requieren atención focalizada y consciente durante la fase de codificación de una percepción, ni en la recuperación de esta que está almacenada y ni sabemos de su existencia: 1. las sensaciones corporales, 2. emociones, 3. percepciones, 4. patrones de comportamientos que son todos ejemplos de capas implícitas de procesamiento. 5. Los Modelos mentales o -la suma de experiencias a lo largo de la vida y que construyen un Esquema*  o  generalización resumida de esas experiencias almacenadas. 6. Estar siempre conectada, preparada, encendida para reaccionar. Todo lo que va del 1 al 6 son componentes básicos de la memoria implícita. Es una forma de memoria no integrada y carece de una sensación de que algo está siendo recordado desde el pasado; es la diferencia con la memoria explícita con la cual, cuando la localizamos, experimentamos la ecforia. ¿Somos conscientes de la existencia de memorias implícitas? No, no lo somos. *Esquema, que es el equivalente a los Modelos mentales o la suma de las experiencias a lo largo de la vida; en esquema, se resume a: sensaciones, emociones, percepciones de todo tipo, patrones de comportamiento. Modelos mentales y Esquema son prácticamente lo mismo, lo que designamos como esquema es más específico. Procesos mentales implícitos: son actividades mentales tales como estados emocionales o de humor, intenciones, actitudes y modos que configuran nuestras percepciones, sentimientos, pensamientos y memoria sin una sensación de que estas influencias tengan orígenes dentro de la mente. Proceso: es una acción o conjunto de acciones que cambian el estado o condición de algo. Prácticamente todo lo relacionado con la mente es un proceso. Y vivimos el día a día bajo estas influencias que interpretamos de muchas maneras.

La Memoria explícita (Res): Durante la recuperación de una memoria, esta capa explícita está emparejada con una sensación interna de recordar. Hay dos formas: semántica (literal) y episódica (con episodios repetidos, siendo llamada autobiográfica). La codificación o declaración de la memoria explícita requiere atención focalizada consciente. Sin atención focalizada, o con excesiva hormona del estrés (cortisol), amén de otros tóxicos, los acontecimientos, percepciones, etc., no son codificados de manera explícita, pero sí implícitamente. El consumo de alcohol, la rabia intensa producen el mismo resultado. Las Partes que representan a rasgos de tipo crítico por ejemplo son mucho más fácilmente reconocibles como tales porque tenemos memorias explícitas sobre ellas.

Proceso mental explícito: es el flujo de patrones de energía e información que se manifiestan de maneras que, cuando siendo conscientes, son sentidos como parte de la experiencia mental directamente. Estas incluyen las actividades mentales explícitas de pensamientos, emoción, memoria y percepción, y las experiencias relacionadas de las representaciones mentales explícitas. En realidad son un continuum con los procesos mentales implícitos, tales como humor, modos, maneras e intenciones, que son más bajas en la curva de probabilidades en el Plano de las Posibilidades o PoP.

Memoria prospectiva: es cómo la mente hace tentativas para anticiparse al futuro sobre la base de lo que ocurrió en el pasado. Esto también puede ser llamado «memoria para el futuro.» Los Esquemas generalizados reactivos o Partes de la mente que por la historia vivida por el paciente han desarrollado reacciones defensivo/protectoras y de alguna manera tienen que ver con rasgos de nuestra personalidad, valga como ejemplo los rasgos fóbicos de la personalidad. Por ambos componentes -aprendidos emocionalmente- la tendencia es a  presionar sobre el yo o self a tomar determinadas medidas en el día a día porque el Esquema implícito está gobernado por un aprendizaje emocional que empezó como una memoria implícita y que a pesar de la evolución psicológica del paciente, el Esquema sigue siendo implícito, pero los patrones comportamentales del Esquema reactivo «tienen un aspecto más adulto». Se trataría de adultos-niños que siguen pensando y sintiendo como niños; estos Esquemas que reaccionan ante determinadas y temidas percepciones internas y externas, por el tipo de memoria que contienen nos dan impulsos a actuar de varias maneras. Esto también puede ser llamado «memoria para el futuro.» Lo que queremos decir es que, por ejemplo, un Esquema reactivo de la mente de los descritos como Críticos, por ejemplo, que están anticipándose preventivamente a lo que nos pueda venir es activado primero por la memoria implícita que le ayuda a hacer tentativas de anticipación al mañana, al futuro. Mientras antes empiece a actuar este Esquema reactivo crítico antes tendrá elementos de memoria explícita que puede y de hecho lo hace que tenga «discurso propio de una defensa (inmadura) adulta.»

Los tipos de memorias (Res): el cómo se construye el bloque de la memoria implícita, los Procesos mentales implícitos, la memoria explícita (Res), Proceso mental explícito, la Memoria prospectiva, todos estos tipos de memoria tienen que ver con las esquemas de la mente y cómo pueden influirnos en nuestras creencias, sensaciones, emociones, acciones, modelos mentales. El cómo nos pueden influir tiene que ver con el momento histórico desde donde nos influyen. Y las Partes nos pueden influir según de qué etapa proviene la influencia: 1.etapa de la Dependencia, son pensamientos, sentimientos, humores de la etapa infantil, como niños/as, nuestras experiencias tempranas. 2. etapa o de la Adolescencia [esquemas reactivos impulsivos, aunque no siempre] como adolescentes y 3. etapa de la adultez entre las cuales podemos encontrar esquemas como el yo, que el Yo concretamente. No olvidemos que las personas que como adultos nos consultan por X o Y perturbaciones, al elaborar sus hª clínicas podemos hallar que nos relatan que se van dando cuenta de que han adoptado roles adultos desde pequeños, o sea una inversión o «parentificación»; así encontramos estados del yo en roles adultos pero que de alguna manera los pacientes sienten que a pesar de ser adultos llevan un algo, una carga que «como que no les correspondió nunca». Yo y los estados del yo (mente) y cómo manejarlos clínicamente, el trabajo en 1ª persona, 2ª persona y 3ª persona son material de entrenamiento. El complejo y a veces intimidante mundo de los estados del yo crueles o Partes disociadas (de la mente) entre las que según Claire Fredrick aparecen las malévolas.

Terapia con pacientes con «yoes» gravemente disociados: requiere la transformación e integración de estados del Yo malévolos que producen una amplia variedad de experiencias y comportamientos negativos en el paciente. Durante el curso de la terapia, pueden presentar peligros tanto para el paciente como para el terapeuta, así como para el proceso terapéutico (Watkins y Watkins, 1984). Quizás los mayores desafíos para los terapeutas en este trabajo son el desarrollo y el mantenimiento de la empatía por estos aspectos de la personalidad. Sin cierto grado de empatía, no se puede formar una alianza terapéutica curativa, y en ausencia de una experiencia intersubjetiva segura y sanadora, es poco probable que los estados malévolos del Yo puedan sufrir una transformación suficiente para la integración. Se presentan elementos esenciales para desarrollar y mantener tanto la empatía necesaria como la compasión, la actividad altruista que engendra la empatía.

Esquemas, ¿cómo se forman? Una visión clínica. (Jung a los 84 años una vez más afirmo que no le gustaba la palabra creer. Dijo también que prefería que le ofrecieran hipótesis basadas en la razón… no necesito creer, necesito trabajar para comprobar…

Origen de los Esquemas: un Esquema de la mente se origina a través del ponerse juntos y construirse un sistema organizado de sensaciones, percepciones, patrones de comportamientos, emociones, creencias, modelos mentales, y la presencia de un estado de estar siempre conectados o preparados para reaccionar ante el principio alrededor del cual se organizan.

Los Esquemas se forman por: 1.Diferenciación normal en el ser humano,  2. Introyecciones, 3.Trauma (abandono, rechazo, negligencia, disrupción de apegos, violencia, etc).

1. Diferenciación normal: el niño en casa, el niño en la clase, patio, vacaciones, época escolar. Dicho niño mostrará predominio de determinados estados mentales… 2. El tema de la Introyección como mecanismo originador de Partes es material de entrenamientos. Podemos decir que si la persona ha invertido energía emocional o mental en un padre punitivo introyectado acabará siendo «como él» y hará sufrir a otros como lo hicieron sufrir a él, por identificación. Aparte de esto el niño también introyecta el drama que significó para él, el agrio y temido conflicto con el padre. Si el niño entonces y con posterioridad en su desarrollo no invierte energía emocional y, o mental se relaciona con el introyecto como una Parte u objeto interno. Aparte de este material introyectado, si por ejemplo, el padre punitivo y la madre culpabilizante acaban siendo introyectados y aquellos se peleaban en la vida real «por causa» del niño, es muy probable que el niño luego de adulto padezca de somatizaciones dolorosas como cefaleas u otras y esto se debe a que los introyectos Partes como padre/madre están polarizados en la vida mental del paciente. 3. El Trauma con `T´ o trauma con `t´ puede presentarse también como tal y como producto de un apego desorganizado con el padre alcohólico que produce pánico. Con el Trauma el niño/a puede disociar. Las estados, esquemas reactivos del yo (los yoes) que son solo reprimidas; si solo es así, estos estados pueden emerger quizá en forma de Esquema reactivo con emociones maliciosas, auto castigadores. Recomendados para psicologos/as, psiquiatras, médicas/os, músicoterapeutas, danzaterapeutas, arte-terapeutas, psicopedagogos/as, coaches, maestras/os, pedagogía terapéutica, profesoras/es, recursos humanos.

Ejemplo de Esquemas generalizados reactivos o rasgos de personalidad crítica: siempre encendido (Ley de Hebb); este rasgo, este yo crítico y punitivo es notado por el paciente como una algo que está anticipándose para prevenir: desalentando, disuadiendo, desanimando, oponiéndose, rechazando, desaprobando, criticando a través de creencias negativas rayanas en la crueldad muchas veces. La intención desde un Rasgo o Esquema, desde es algo es el defender/proteger.

La Dra. Kate Cohen-Posey dice que podemos, en función de nuestras historias personales no solamente tener rasgos críticos (internos,claro) sino»matones interiores». Habitualmente los»matones internos» son producto de introyecciones muy frecuentes en el seno del hogar. Otras veces el matón es producto de la necesidad de sobrevivir en el ámbito de un barrio donde los matones llevan el mando, es en estos casos un proceso mental de identificación. Matón es una persona jactanciosa y pendenciera que procura intimidar a los demás; ser pendenciero es la propensión a contender, abusar de palabra u obra. La palabra usada en castellano es la de «bully» y estimamos que es un craso error el uso de este anglicismo que al final oculta la auténtica conducta del matón, tenga la edad que tenga.