Las Terapias

Las terapias que mencionaremos en esta página tienen que ver casi en su totalidad con la Integración de los diferentes aspectos integrables en un ser humano para llegar a ese estado de flexibilidad, adaptabilidad, coherencia, energía y estabilidad. La integración es capacitar a un paciente para que salga del caos mental, así como de la rigidez o de ambos al mismo tiempo cuando el paciente se presenta de esta guisa o manera.

LAS NUEVE DOMINIOS DE LA INTEGRACIÓN: 1. Integración de la Consciencia, habitualmente con el ejercicio llamado la Rueda de la Consciencia o Ejercicio de reflexión e integración de la misma, que tiene un complemento consistente en realizar Los Nueve Movimientos de Integración «integración a través del movimiento del cuerpo». 2. Integración bilateral del cerebro o lado derecho del cerebro -predominantemente emocional- e izquierdo predominantemente analítico o factual. 3. Integración Vertical: que implica la actividad de abajo-arriba y de arriba-abajo. 4. Integración de la memoria: la memoria implícita y la explicita. 5. Integración de la Narrativa: o cual es el sentido o valor que le podemos dar a lo que nos ocurrió en el pasado y qué sentido le podemos dar a nuestras vidas. 6. Integración de Estados de la mente: hay estados que se han vuelto demasiado adhesivos o coloquialmente dicho, «demasiado pegajosos,» es decir hay estados de la mente, partes de la mente dirían otros, que guardan por ejemplo asociaciones dolorosas con el pasado, que nos inducen a comportarnos de x o y manera, que contienen patrones cognitivos negativos, creencias negativas, que aparecieron en determinadas capas de nuestro desarrollo. 7. Integración Interpersonal: aquella que tenemos que usar en una relación interpersonal. 8. Integración Temporal: o cómo aprender a manejar temas como la permanencia frente a la impermanencia. 9. Integración de la Identidad: ¿Quiénes somos? ¿Quién soy? El conocimiento y lo conocido. Nosotros desde el centro, desde la Consciencia hasta toda nuestra vida mental.

T.A.I. y RSCCM Terapia Arte e Integración con Representaciones Simbólicas que cambian el Cerebro y la Mente 

Fundamentos Neurocientíficos

     El Cambio Cerebral incorpora a su quehacer  métodos de investigación a los marcos de trabajo de carácter clínico. En 1982, el renombrado Neurocientífico Richard J. Davidson profesor de Psicología y Psiquiatría en la Universidad de Wisconsin – Madison, así como fundador y presidente del Centro de Mentes Saludables o Healthy Minds Center y colaborador del Dalai Lama en la investigación del cerebro de monjes tibetanos entrenados durante 20 años o más en Meditación y Mindfulness (Mente en plenitud). En este año este neurocientífico usó electrodos y vídeos para descubrir que el Córtex Prefrontal Izquierdo o CxPFI es activado por escenas o imágenes alegres, positivas para el individuo, y que el Córtex Prefrontal Derecho o CxPFD es activado por escenas o imágenes perturbadoras o negativas. En 2009 sus investigaciones evolucionaron hasta el uso del fMRI o imágenes funcionales por resonancia magnética con las que se podían hasta observar elementos subcorticales. En vez de vídeos utilizó representaciones simbólicas perturbadoras en la parte superior del tubo del aparato fRMI. Los resultados demostraron que cuando el CxPFI es activado por representaciones positivas, este inhibe a la Amígdala cerebral (centro del miedo/rabia) y también estimula al Centro de la recompensa (por la activación en la producción de la dopamina) o núcleo Accumbens. Estos estudios han sido replicados por otros autores con similares resultados. El núcleo Accumbens está compuesto por un conjunto de neuronas, unos pocos circuitos en el Sistema de Recompensa del cerebro conocido como vía mesolímbica. La estructura consta de una capa externa, compuesta de neuronas espinosas medianas que reconocen los estímulos placenteros, y un núcleo interno, en el que las neuronas son más densas con ramas más largas para formar conexiones, que continuará forjando sistemas motores con el resto del cerebro. Este núcleo asocia los sentimientos placenteros con los movimientos físicos y los comportamientos que le dieron esa recompensa; probablemente sea por eso que es tan particular en su régimen de entrenamiento actual, por qué no se siente exactamente bien si no realiza sus 10,000 pasos por día, según nos relata.