Representación simbólica, TAI

Empezaremos definiendo qué es una representación: este término puede ser utilizado para las representaciones neurales (perfiles de redes neurales que simbolizan algo). También usamos la palabra para representaciones mentales (la experiencia subjetiva de lo conocido conscientemente). Los patrones de encendidos neurales que se correlacionan en el tiempo con símbolos mentales; una manera de simbolizar varios tipos de información acerca del mundo exterior e interior Diferentes tipos de representaciones son procesadas en diferentes partes del cerebro. 

Podríamos decir que el trabajar con representaciones simbólicas, TAI o Terapia Arte e Integración es es en si una estrategia integradora, una herramienta potente. ¿Qué es integración? Integración es poner de relieve las diferencias y luego vincularlas. El resultado final es que el todo, de una relación interpersonal, por ejemplo, es más fuerte que la suma de las partes. Integración no es fusión o mezcla. Los diferentes procesos o aspectos de las personas que mantienen relaciones integradas tienen una tendencia a la flexibilidad, adaptabilidad y coherencia. Exactamente estos mismos conceptos son los que usamos para nuestra vida interna. Así, un individuo integrado en los nueve dominios de la Integración se muestran consigo mismos flexibles, adaptables y coherentes en sus procesos internos.

Después de esta breve introducción empezando por la Integración, pasamos al tema de esta estrategia terapéutica: ya mencionamos lo de las representaciones simbólicas, ya mencionamos lo de la Integración (diferenciación y vinculación) y ahora queremos entrar en lo de terapia y arte. La parte de terapia, que equivale a tratamiento o método de sanación, es la menos complicada. Lo de arte ya nos exige un poco más. Para entrar en ello, lo de esta esta estrategia terapéutica empezó con el trabajo de Kate Cohen-Posey, Ph.D., en Psicología y terapeuta en varias modalidades hasta que se topó con Richard Davidson, Ph.D., en Neurociencias para resumir y mi encuentro con ambos me llevó hasta una estrategia cuyo nombre es de arriba, pero que también podría ser en la linea de Cohen, llamada BCR o Brain Changing Representations. 

En 1982, el renombrado neurocientífico Richard Davidson, Ph.D., usó electrodos y vídeos para descubrir que la Corteza Pre-frontal Izquierda o CxPFI es activado por escenas o imágenes alegres, positivas para el individuo y que la Corteza Pre-Frontal Derecha o CxPFD es activada por representaciones perturbadoras o negativas. En 2009 sus investigaciones evolucionaron hasta el uso del fMRI o imágenes por resonancia magnética funcionales (con contraste) que podían ver hasta caracterizaciones o elementos subcorticales. En vez de vídeos utilizó representaciones perturbadoras en la parte superior del tubo del aparato fRMI. Los resultados demostraron que cuando el CxPFI es activado por representaciones positivas, este inhibe a la Amígdala (centro del miedo/rabia) y también estimula al centro de la recompensa o núcleo Accumbens. Estos estudios han sido replicados por otros autores con similares resultados.

El núcleo Accumbens está compuesto por un conjunto de neuronas, unos pocos circuitos en el sistema de recompensa del cerebro conocido como vía mesolímbica. La estructura consta de una capa externa, compuesta de neuronas espinosas medianas que reconocen los estímulos placenteros, y un núcleo interno, en el que las neuronas son más densas con ramas más largas para formar conexiones, que continuará forjando con el resto del cerebro. sistemas motores. Este núcleo asocia los sentimientos placenteros con los movimientos físicos y los comportamientos que le dieron esa recompensa; probablemente sea por eso que es tan particular en su régimen de entrenamiento actual, por qué no se siente exactamente bien si no realiza sus 10,000 pasos por día.

En BCR, o dicho en castellano, en representaciones que cambian el cerebro, TAI,  se convierte a estos descubrimientos neurocientíficos en una herramienta terapéutica que en el marco de un proceso estratégico amplía e integra a varias aproximaciones terapéuticas. Es un proceso porque son acciones vivas en las redes neurales. La intervención básica de TAI, las instrucciones para usar el BCR combinan la activación del CxPfd -estímulo negativo- la regulación del CxPfi y la reconsolidación de la memoria, o sea el borrado emocional del las Representaciones que perturbaban al paciente. La dopamina se libera del CxPf en una pequeña estructura conocida como el «núcleo Accumbens, que diferencia los estímulos gratificantes y reforzadores a medida que los experimentamos. Imagine que se toma un café solo, bien cargado y lo agradable que sabe y huele. Sabe que no va a dormir bien, sin embargo, trabajar más horas puede generar más responsabilidades y sentimientos de logro. El núcleo Accumbens toma nota de esto. Por estas razones, esta estructura juega un papel no solo en la adicción a las sustancias, sino también en el efecto placebo y el sueño de ondas lentas: el estado de reposo que permite la curación y el crecimiento, así como la memorización a largo plazo. Una de las consecuencias que debemos tener presente es trabajar repetidas veces el cambio o curación conseguida con la terapia, por ejemplo la visualización del «collage» o figura compuesta por las Representaciones y los recursos. Así se fortalece la neurogénesis y la neuroplasticidad.

La terapia por el arte e integración es terapia dado que integra el conocimiento de elementos diferentes como lo conocido, por ejemplo, el miedo, el conocimiento o elemento de nuestra mente, el más cercano a el darnos cuenta. ¿Quien se da cuenta? Yo que soy el conocedor o el que conoce lo conocido a través del conocimiento o awareness.

No mencionaremos aquí, dado que es material de preparación y educativo, los pasos que se dan, pero a grandes rasgos buscamos 1. Activación cortical, 2. Regulación cortical y 3. Reconsolidación de la memoria. Cada uno de estos tres apartados está constituido por una serie de procesos que al final se enlazan con la integración de la memoria para reconsolidarla.